Gracias al incesante trabajo de conservación llevado a cabo en las más antiguas ciudades europeas, hoy podemos disfrutar de un patrimonio de incalculable valor. Las ciudades medievales europeas son fieles exponentes de la historia de la humanidad y hoy podemos visitarlas y apreciar hermosos detalles que evidencian su nacimiento siglos atrás. Si deseas descubrir cuáles son las más bellas, te invitamos a que continúes leyendo nuestro artículo.

Brujas Belgica

Etias Visa

Brujas:

Reconocida bajo el término de ciudad desde el siglo XI, Brujas gozaba por aquellos tiempos de gran esplendor comercial gracias a su amplia red de canales. Esta razón la llevó a convertirse en una de las más ricas de Europa, siendo valorada en aquel entonces entre los ejes económicos más importantes del continente.

En la actualidad, uno de los signos de mayor belleza de Brujas es, sin lugar a dudas, el casco histórico. Al recorrerlo es posible apreciar que cuenta con sus estructuras intactas y que su arquitectura muestra, tanto en las edificaciones conservadas de la Edad Media como en las que fueron reconstruidas posteriormente, una fuerte influencia del estilo neogótico.

Edificios como la Basílica de la Santa Sangre, el Campanario de Belfort o el Hospital de San Juan de Brujas son exponentes de la belleza heredada de siglos anteriores. Es importante destacar que en el año 2000, gracias al excelente estado de conservación de sus construcciones antiguas, el centro histórico fue reconocido por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad.

Su fama de ciudad romántica la convierte en una de las más emblemáticas del país belga. Millones de turistas cada año recorren sus calles para ser testigos del encanto tan peculiar que se esconde en sus ancestrales monumentos. Muchos dicen que la mejor forma de apreciar verdaderamente su esencia es mediante los paseos en barco a través de sus canales.

Siena

Entre las ciudades medievales mejor conservadas de Europa no podemos dejar de mencionar a Siena. Reconocida como un próspero centro comercial durante sus primeros tiempos, Siena llegó a ser considerada una de las ciudades más importantes de la Toscana.

Durante un recorrido a su majestuoso centro histórico es posible apreciar la delicada belleza de sus más emblemáticas construcciones. Dominado por la Piazza del Campo, una de las mejores plazas medievales del continente europeo, es considerado entre los más hermosos de Europa por preservar sus características y reconocido por la UNESCO como lugar Patrimonio de la Humanidad en el año 1995.

La Catedral de Siena, el Palazzo Pubblico o el Palacio Salimbeni, son solo algunos de los sitios más representativos de la época medieval que aún se conservan y pueden ser visitados por aquellos que llegan a Siena para descubrir sus tesoros mejor valorados.

Quienes han estado en Siena aseguran que caminar por sus calles es como realizar un viaje al pasado.

Ciudad Vieja de Edimburgo:

La Ciudad Vieja de Edimburgo, como es conocida la parte más antigua de la capital de Escocia, no puede faltar en nuestro listado de las 5 mejores ciudades medievales de Europa.

En ella se encuentra el casco histórico de la capital, y es precisamente el Castillo de Edimburgo su principal atractivo. Esta majestuosa construcción, concebida en sus inicios como fortaleza, es uno de los sitios de visita obligatoria dentro de la ciudad. A día de hoy alberga en sus instalaciones las joyas de la corona escocesa. Además, al visitarlo es posible acceder al Memorial Nacional de la Guerra de Escocia, así como a la capilla de Santa Margarita. Este último reconocido como el edificio más antiguo de la ciudad.

Como parte de las actividades indispensables no podemos dejar de recorrer Royal Mile, su calle principal. Es una de las mejores formas de apreciar de cerca la belleza que convierte a Edimburgo en un lugar especial. Parte de su encanto reside en el buen estado de conservación en que se mantienen numerosas construcciones que cuentan con siglos de antigüedad. Nos referimos, principalmente, a edificaciones que funcionaban como las casas pertenecientes a la nobleza escocesa y a sus mercaderes.

Grassmarket, histórico mercado donde hoy se ubican numerosos pubs y restaurantes, el Palacio de Holyrood, sitio que alberga gran parte de los objetos más valiosos de Edimburgo y la Catedral de San Giles uno de los monumentos más emblemáticos de la ciudad, son solo algunos de los lugares que representan un verdadero encuentro con la cultura y las tradiciones escocesas.

Carcasona, ciudad medieval:

Declarada por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad en el año 1997, Carcasona es en la actualidad una de las ciudades medievales más importantes del continente europeo. Gran parte de los monumentos que la constituyen se conservan desde la Edad Media y a día de hoy son la razón de que Carcasona se haya convertido en uno de los centros turísticos más frecuentados del viejo continente.

En ella pueden reconocerse los elementos más identificativos de la Edad Media: calles estrechas, construcciones de fachadas con entramados, barrios de artesanos, etc. Además su parte antigua permanece rodeada por una muralla que mide 3 kilómetros de longitud.

Quienes acudan a Carcasona con el objetivo de descubrir sus monumentos más emblemáticos no deben dejar de conocer el Castillo de Carcasona, construido en el siglo XII como medio de protección por los vizcondes del lugar. La Basílica de Saint-Nazarene, valorada como la joya del casco antiguo por la belleza contenida en sus estructuras gótico-románicas, es también un elemento  de obligada visita dentro de la ciudadela. Del mismo modo, la Puerta de Narbona y la Puerta de Aude son sitios simbólicos que no deben ser olvidados durante un recorrido por los lugares más interesantes de la ciudad.

Núremberg:

Ubicada en Baviera y bañada por las aguas del río Peignitz, Núremberg se alza como una de las ciudades más hermosas de Europa. Considerada en tiempos pasados como una importante urbe, sirvió de residencia a los más altos mandatarios del reino. Es por ello que en la actualidad podemos disfrutar de majestuosas edificaciones levantadas en las épocas de su mayor esplendor. Es importante aclarar que, aunque muchos fueron destruidos durante la Segunda Guerra Mundial, luego se llevó a cabo un proceso de reconstrucción respetando su diseño original y  en gran medida los materiales utilizados inicialmente.

Uno de sus principales atractivos es la muralla medieval que rodea el casco histórico. Construida en el año 1325, viene a refugiar los monumentos más emblemáticos de Núremberg. Entre ellos no podemos dejar de mencionar el Kaiserburg, castillo de la ciudad, cuya estructura domina el paisaje desde tiempos inmemoriales. Otro sitio de obligada visita es la Iglesia de San Lorenzo. Majestuosa e impresionante, es uno de los símbolos más representativos de la Edad Media que aún se conservan en esta ciudad. Del mismo modo el Puente del Museo y el antiguo Hospital del Espíritu Santo, forman parte indispensable de los monumentos que identifican a Núremberg.

No queremos terminar nuestro artículo sin antes mencionar que cada una de las ciudades aquí mencionadas son portadoras de un gran legado. A través de ellas podemos acceder a espacios de la historia que no aparecen en ningún libro, de una manera completamente interactiva, única e irrepetible.