Uno de los países con mayor cultura vinícola del mundo es España. Su ubicación geográfica, condiciones climatológicas y diversidad de suelos son idóneas para la buena reproducción de la vid. Por tanto, no es de extrañar que sea el país con mayor cantidad de terreno dedicado a su cultivo, abarcando más del 15% mundial. No obstante, a lo anterior hay que añadir que Francia e Italia lo superan en cuanto a nivel de producción.

Un poco de historia…

Según descubrimientos e investigaciones arqueológicas, se cree que las variedades de parra nativas de España comenzaron a cultivarse entre los años 4000 y 3000 a.C. Incluso existen restos de una bodega que data del siglo III a.C.

Otros hallazgos evidencian que, durante la dominación de Hispania por el Imperio Romano, la producción y comercialización de su vino se extendió llegando a regiones como Galia.

Durante la ocupación árabe la industria vinícola de la península decayó teniendo durante la Reconquista el camino libre para su nuevo florecimiento. Ya con el descubrimiento del nuevo mundo, vides europeas fueron introducidas en estas tierras surgiendo nuevas oportunidades para la producción de vino y su exportación.

Variedades

En todo el territorio español existen más de 600 variedades nativas. Sin embargo, en la elaboración del 80% del vino producido en este país solo son usadas unas 20. Entre ellas podemos destacar Garnacha, Tempranillo, Monastrell, Parellada, Albariño, Cariñena, Palomino, Macabeo, Xarel·lo y Airén.

De las variedades antes mencionadas debemos decir que la Airén es la más utilizada en la producción de vinos españoles. Se trata de una uva blanca, caracterizada por su resistencia y vigor de la cual se obtienen bebidas de sabor afrutado y colores amarillos claros.

Por otro lado, la variedad Tempranillo también es muy utilizada en esta industria, especialmente para la elaboración de vinos tintos. De este fruto suelen producirse bebidas de mucho cuerpo con un llamativo color rojo.

En su caso, la Garnacha Tinta también es muy utilizada, en especial para vinos tintos y rosados. Presentan un sabor ligero a frutas, siendo delicados al paladar y bastante alcohólicos.

Regiones vinícolas de España

Como hemos explicado con anterioridad, prácticamente todo el territorio español cuenta con condiciones favorables para el cultivo de la vid facilitando la producción de vino en todo el país. Sin embargo, existen algunas regiones que de manera tradicional se han destacado por la elaboración de vinos de excelente calidad, cuyo reconocimiento va más allá de las fronteras de España.

  • Región de Castilla La Mancha: Con más de 700.000 hectáreas de cultivo de la uva, la región de Castilla La Mancha está considerada la mayor del mundo dedicada a estas labores. Desde tiempos remotos, este territorio se ha destacado por la excelencia de sus vinos y por la cantidad producida anualmente. Tanto es así que durante los siglos XVI y XVII las bodegas reales eran surtidas por el vino proveniente de esta región.
  • La Rioja: Ubicada al norte de España y distribuido como Rioja Alta, Rioja Baja y Rioja Alavesa, este territorio es, dentro de la tradición vinícola del país, uno de los más conocidos. Su clima mediterráneo, con temperaturas suaves establecen las condiciones idóneas para el desarrollo de buenos cultivos. La variedad de uvas utilizadas en La Rioja da como resultado vinos que se destacan por su armonía en acidez, grado alcohólico y color. Siendo a su vez reconocido por sus sabores afrutados y en ocasiones con notas de madera.
  • Ribera del Duero: Está región es también, entre todas, una de las más relevantes en la producción de vino español. En ella se encuentran los viñedos pertenecientes a la comunidad de Castilla y León y es precisamente la variación térmica entre el día y la noche del territorio lo que facilita el buen desarrollo de la vid.

Precios

Si bien es cierto que los vinos de España son considerados entre los mejores del mundo, también debemos señalar que hay ofertas para todos los presupuestos. En el mercado es posible encontrar botellas españolas de lujo, cuyo valor es asequible solo a unos pocos. Sin embargo, existe una gran variedad al alcance de la mayoría. Eso sí, hay que reconocer que mientras más bajo sea el precio menor será la calidad del vino.

Recomendaciones

Dicho lo anterior, solo nos queda proponerte algunas recomendaciones a tener en cuenta cuando vayas a comprar una botella de vino.

Lo principal en este caso sería reconocer tus preferencias al respecto, si te gusta más el tinto o el blanco, de sabores delicados o intensos, más o menos alcohólicos etc. Por otro lado, hay que tener en cuenta qué tipo de comida acompañaremos con el vino y la ocasión en que lo vas a consumir. Entre todas, hay que destacar que no siempre un vino costoso va a ser un vino de calidad. Para asegurarnos de que así sea, es necesario informarnos al respecto.