Alemania siempre se encuentra entre los países con mayor concurrencia de turismo. Esto se debe en gran medida a que es un país donde se han llevado a cabo importantes acontecimientos históricos que han dejado huellas imborrables y que despiertan el interés de muchas personas alrededor del mundo.

Parte esencial de este gran atractivo radica en sus incontables monumentos entre los que se encuentran una serie de antiguos castillos que forman parte fundamental del patrimonio de esa nación. Para que conozcas un poco más sobre ellos, te invito a que continúes leyendo este artículo y descubras cuáles son los más hermosos.

Castillo de Hohenzollern:

Ubicado en la cima del monte Hohenzollern, en el estado federado de Baden-Württemberg se encuentra el castillo que lleva el mismo nombre. Su posición a casi 900 metros sobre el nivel del mar, rodeado de un paisaje natural extraordinario lo impregna con un encanto solo atribuido a los castillos de los cuentos de hadas.

Perteneciente a la familia Hohenzollern, una de las más distinguidas del reino de Prusia, la historia de esta majestuosa edificación se remonta a la Edad Media cuando se construyó el primer castillo al que sucedieron otras dos construcciones debido a que en un par de ocasiones el mismo se vio destruido casi en su totalidad.

En total cuenta con 140 habitaciones y en su arquitectura es posible apreciar la combinación de diferentes estilos debido a sus varias etapas constructivas. En la actualidad, de la época medieval sólo se mantiene en pie la capilla de San Miguel Arcángel en la que es posible apreciar marcados rasgos góticos y donde además se conservan los vitrales de la época.

Al recorrerlo es posible conocer varias estancias del castillo como el Salón de los Condes, lugar exquisitamente decorado para diversas celebraciones. Una de las salas más visitadas es el Salón Azul, destinado en sus inicios para uso de la reina y debe su nombre a que la mayoría de los muebles que lo ocupan están tapizados con telas de ese color. Del mismo modo, en el castillo radica una exposición permanente que muestra diversos objetos personales de los Hohenzollern como por ejemplo la Corona de los Reyes de Prusia.

Un dato curioso sobre este lugar es que aunque haya pertenecido durante siglos a la familia Hohenzollern se conoce que ninguno vivió allí por un período regular de tiempo.

Castillo de Neuschwanstein:

Concebido por el rey Luis II de Baviera como una romántica versión de un castillo medieval, se levanta sobre el desfiladero de Pöllat en los Alpes Bávaros esta magnífica edificación del estado federado de Baviera.

Su construcción transcurrió entre los años 1869 y 1886 y es un reflejo de cómo sería un castillo medieval ideal. Está catalogado como una de las mejores representaciones del romanticismo alemán presentando una mezcla muy bien lograda del arte románico, el arte gótico y el arte bizantino. Contrario a su apariencia de edificación antigua, poseía en el momento de su construcción novedosos avances tecnológicos como electricidad, calefacción central, agua corriente fría y caliente e inodoros con descarga automática.

Cuenta con un total de 200 habitaciones que al momento de la muerte de Luis II de Baviera no estaban terminadas y que posteriormente no se llevaron a cabo como las había pensado el rey. Sin embargo, cabe destacar entre ellas la Sala del Trono y la Sala de los Cantores. Majestuosas por sus grandes dimensiones y sus decorados exquisitos.

Desde el año 1886 las puertas de esta maravillosa edificación fueron abiertas al público y en la actualidad cada año desfilan por sus instalaciones millones de personas convirtiendo el castillo de Neuschwanstein en uno de los sitios de interés turístico más visitados de Alemania.

Castillo Eltz:

Situado en las colinas del río Mosela, entre las ciudades de Coblenza y Tréveris se encuentra este encantador castillo medieval. Su construcción data de hace más de 850 años y ostenta la distinción de ser uno de los pocos castillos alemanes que mantiene su edificación original. Incluso en la actualidad el propietario de un tercio del castillo es descendiente de los que en su tiempo fueron los dueños originales.

En su arquitectura se pueden apreciar los marcados estilos románicos y góticos de sus construcciones. Al recorrer sus instalaciones es posible sentir que realizas un viaje en el tiempo gracias a que sus salas permanecen en buen estado de conservación  y  se ha respetado la decoración de la época. Junto a sus salas y mobiliario bien conservado, en el castillo se expone parte del tesoro de la familia que fue dueña original del mismo. Es posible observar desde preciosas obras de arte hasta valiosos artículos de oro así como joyas, objetos de porcelana y armas.

Además de su estructura que parece sacada de un cuento de fantasía, este castillo se encuentra en medio del bosque de Eltz, rodeado de naturaleza en su estado salvaje aportándole un encanto singular.

Castillo de Heidelberg:

Construido en una posición que a día de hoy le confiere una de las mejores vistas del casco antiguo de la ciudad, el castillo de Heidelberg se alza en la ladera del monte Königsstuhl como una de las edificaciones de estilo renacentistas más hermosas de Alemania.

Es una construcción de la que se tienen referencias desde el siglo XIII y que sirvió como residencia para los príncipes electores del Palatinado llegándose a considerar como uno de los castillos más importantes del Sacro Imperio Romano Germánico.

Debido al impacto de diferentes conflictos bélicos, desastres naturales y otros daños causados por la mano del hombre, en la actualidad parte de su estructura se encuentra destruida. Sin embargo a lo largo de los años, aun cuando comenzó su deterioro, ha sido un punto de reunión e inspiración para muchos artistas.

Hoy el castillo de Heidelberg es un importante centro de atracción turística donde pueden visitarse además la zona del Gran Tonel y el Museo Farmacéutico Alemán.

Castillo de Marksburg:

Ubicado en la ciudad de Braubach en el estado de Renania-Palatinado se encuentra este imponente castillo. Sus orígenes también se remontan a la Edad Media, del cual se tiene constancia en escrituras desde el año 1231.

Fue concebido como fortaleza de defensa de la ciudad gracias a su posición privilegiada en un valle a 150 metros por encima del Rin. Es la perfecta representación de fortaleza medieval siendo uno de los castillos de esa época que no han sido destruidos durante todos estos años. Además pertenece a las construcciones que conforman el ¨Valle del Rin Romántico¨, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2002.

Desde sus inicios ha pertenecido a miembros de la realeza hasta el año 1900 que fue vendido a la Asociación de Castillos Alemanes y de la cual ha sido sede de su oficina central desde 1931.

Hoy representa una de las visitas obligadas para los turistas que viajan a Braubach. Además de acoger una gran variedad de eventos culturales, mediante recorridos guiados es posible conocer sus instalaciones y adentrarse en su emocionante historia.

Recuerda la nueva regulación que los Estados del espacio Schengen comenzarán a aplicar a partir del 2021. Es una autorización conocida como permiso ETIAS que tendrán que solicitar todos los ciudadanos de países que pueden viajar al espacio Schengen sin necesidad de visado. El permiso se gestionará de forma sencilla por vía electrónica y tendrá un costo de ocho euros para los mayores de edad. No tendrás que solicitarlo cada vez que viajes a alguno de estos países pues es válido durante tres años mientras el pasaporte tenga vigencia.